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Andorra y sus molinos antiguos: un recorrido por la historia agrícola

Dónde ver los molinos harineros que alimentaron los valles

12 septiembre 2024
Molinos antiguos de Andorra: historia, Cal Pal, Mas d’en Soler, cómo funcionaban y dónde visitarlos en tu viaje.

Historia de los molinos antiguos en Andorra

Durante siglos, moler el grano fue una necesidad diaria en los valles de Andorra. Los molinos convertían los cereales en harina para hacer pan y en alimento para los animales, y por eso fueron una pieza esencial de la economía agraria del país. Hoy quedan menos de los que hubo, pero algunos se pueden visitar. Si te alojas en el Hotel Grau Roig, que aparece en la Guía Michelin, tienes aquí un plan cultural muy distinto a los habituales.

Cuántos molinos hubo

El mejor retrato de conjunto lo da la investigadora Francina Pons Pifarré, autora de Moles i molins fariners d’Andorra (Aloma, 2022). En una publicación del Govern, explica estas cifras:

  • Hasta mediados del siglo XX funcionaron 75 molinos harineros.
  • La memoria oral conserva recuerdo de otros 14 más antiguos.
  • Siguen en pie 27. Tres se han reconvertido en vivienda, sala de reuniones del Quart o almacén, y el resto presenta distintos estados de conservación.

Además, solo la parroquia de Ordino reunía 23 muelas harineras en el siglo XVII, una cifra que da idea de la importancia que tenía la molienda en la parroquia.

Por qué desaparecieron

Fueron varias causas: las riadas, sobre todo la de 1937 y también la de 1982; el ensanche de carreteras; y la caída del uso a medida que se importaba cada vez más harina. Muchos molinos siguieron moliendo pienso para los animales, y los últimos aguantaron hasta los años setenta.

Principales molinos históricos de Andorra

Estos son los molinos documentados que conviene conocer. Antes de ir, comprueba si están abiertos, porque no todos tienen visita regular.

Molino y Serrería de Cal Pal, en La Cortinada

Es el conjunto más completo para visitar. Data de finales del siglo XVI o principios del XVII y estuvo activo hasta hacia 1960. En 1996 reabrió como centro de interpretación, con todos sus elementos originales restaurados. La visita guiada incluye una demostración de corte de madera con la sierra hidráulica y otra de molienda con la muela original, y se apoya en un vídeo explicativo. La sierra convertía en tablas la madera de los bosques de las laderas altas, para construcción y muebles.

Mas d’en Soler, también en La Cortinada

Junto con Cal Pal, figura entre los molinos que Pons Pifarré señala como visitables. En rutas organizadas por el Comú de Ordino se ha hecho aquí demostración de molienda de trigo.

Molí Vell, en Canillo

Figura entre los molinos documentados de la parroquia, y Canillo es uno de los lugares con molino harinero visitable según Pons Pifarré. También está en Canillo el molino del Tristet: su propietario lo reconstruyó en menos de un año tras la riada de 1937, en un lugar más protegido.

Molino del Guillem, en Encamp

Este molino de El Tremat se ha restaurado hace poco y acoge demostraciones de molienda de grano.

Otros molinos que se pueden ver

  • Arinsal: los molinos del centro del pueblo.
  • Anyós: junto a la depuradora.
  • Ransol: los molinos del valle.
  • El Tarter: el molino del Tomàs, citado en la documentación de Ordino.
  • Santa Bàrbara, en Ordino: punto final de la ruta de las muelas de 2021.

El molino desaparecido

El de Tobira, en Andorra la Vella, abasteció de harina a las parroquias andorranas hasta los años sesenta y pertenecía al Quart de Andorra. Su desaparición fue justo lo que empujó a Pons Pifarré a investigar los molinos del país.

Importancia de los molinos en la agricultura andorrana

Un molino no era un simple edificio: era el punto en el que el trabajo del campo se convertía en comida. El trigo daba la harina más fina, según recogen los testimonios de la época.

Cómo funcionaba un día de molienda

Gracias al testimonio de Antoni Riba, de Casa Nicolau de Ordino, sabemos cómo se organizaba. El campesino pagaba antes de moler, usando medidas de madera: medio saco equivalía a media punyera, y un saco entero, a una punyera. Después echaba el grano en la tolva, lo molía y se llevaba la harina a casa. Los sacos se marcaban con tinta con las iniciales del dueño, para que cada harina volviera a su propietario.

Agua, propiedad y comunidad

Los molinos se organizan hoy, en el libro de Pons Pifarré, por cuencas fluviales: el Valira del Nord (Ordino y La Massana), el Valira d’Orient (Canillo, Encamp y parte de Escaldes-Engordany) y el Gran Valira (Andorra la Vella y Sant Julià de Lòria). Es lógico: sin río no había molino. Tampoco había un único modelo de propiedad, ya que los hubo de particulares, como el de Canillo citado antes, y de instituciones como el Quart.

Las expresiones populares también dan pistas sobre su peso. El Comú de Ordino recuerda dichos catalanes como «combregar amb rodes de molí» o «portar l’aigua al seu molí», que siguen vivos en la lengua.

El contraste con las casas

Para entender el mundo que rodeaba a los molinos, compara dos casas: la señorial Casa d’Areny-Plandolit, en Ordino, y la humilde Casa Cristo, en Encamp. Las dos muestran realidades muy diferentes de la misma sociedad.

Rutas turísticas para visitar los molinos de Andorra

No hay una ruta permanente que los una a todos, pero sí se han organizado itinerarios y es fácil montar el tuyo.

Itinerarios que se han programado

  • Ruta de las muelas harineras: en 2021, el Comú de Ordino la programó entre La Cortinada y Ordino, en unas tres horas, con 3 km llanos a pie, demostración en Mas d’en Soler, una pequeña exposición en Cal Pal y final con degustación de cocas y panes en Santa Bàrbara.
  • Itinerario por los molinos harineros: organizado por el Archivo Nacional con Francina Pons Pifarré, duraba unas cinco horas e incluía transporte.

No son actividades fijas, así que pregunta por las próximas fechas en la Casa de la Muntanya de Ordino, en ot@ordino.ad o en el (+376) 878 173.

Una ruta por tu cuenta en Ordino

Empieza en La Cortinada, en la Avinguda de Sant Martí, con el molino y la serrería de Cal Pal. En el mismo pueblo tienes la iglesia de Sant Martí, con pinturas románicas de finales del siglo XII; encontrarás más ejemplos en nuestra guía de arte sacro en Andorra. El espacio sociocultural de Cal Pal ocupa un edificio de 1347, originalmente una posada. Luego baja hacia Ordino para completar el día con el Museo de la Miniatura. Si te apetece caminar más, consulta nuestras rutas de senderismo por Andorra.

Cuándo ir

Cal Pal abre sus visitas guiadas en julio y agosto; comprueba horarios y precios en museus.ad. Forma parte además del PassMuseu, que cuesta 2,50 € y da un 50 % de descuento en tres museos.

En invierno, la temporada fuerte en Grau Roig, el molino de Cal Pal no entra en el calendario de visitas guiadas, aunque el exterior y el pueblo se pueden ver igualmente. Para un día sin esquí, tienes opciones a cubierto en qué hacer en Andorra.

Preservación y restauración de molinos antiguos en Andorra

La restauración de Cal Pal en 1996 y la reciente del molino del Guillem muestran que estos edificios tienen todavía un papel como patrimonio vivo. Pero la mayoría sigue dependiendo de su estado y de quién los mantenga.

Catorce años entre ríos y archivos

El libro de Pons Pifarré tardó unos catorce años en pasar de idea a publicación. La autora consultó el Archivo Nacional, archivos comunales, un archivo familiar privado y la Biblioteca Nacional. También recogió testimonios orales y recorrió los ríos con su marido, Teo Armengol, además de pintar 23 acuarelas. Se presentó el 5 de julio de 2022 en el Consell General.

Por qué importa conservarlos

Un molino en pie permite explicar la historia del agua, del pan y del trabajo de una forma que un texto no consigue. Si los visitas, respeta los elementos originales y las propiedades privadas: algunos están junto a ríos o en terrenos particulares, y no siempre se puede entrar.

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